¡¡¡VAMOS ARGENTINA!!!
Para algunos significa vanagloriarse de un folklore marginal y querer hacer pasar por cultura algo que es barbarie (categorías que han conducido a crímenes humanistas). Es curioso cómo en tiempos de perspectivismos y relativismos culturales, no logramos (a veces) enamorarnos de nuestra identidad, buena o mala, pero nuestra. Y no estoy hablando de la tuya, la mía o la de él. ¡La nuestra!
Hoy juega Argentina y para los amantes del fútbol, es un anticipo del mundial, ¡la fiesta del mundo! Voy a cantar el himno y a emocionarme con 11 tipos corriendo atrás de una pelota. Proselitismo sentimental retrógrado y sinsentido. ¡Si, sinsentido para los que no sienten!
¡¡¡Vamos Argentina!!! ¡Y aguante el Diego!