LA TELE DE PIÑERA
Este es un pequeño extracto de un programa que se llama Primer Plano, uno de los tantos programas de “farándula” que han rellenado los horarios matinales y del mediodía en Chile, me imagino que en Argentina es igual. “Arenita” y Natali (contribución argentina) se pelean porque Arenita se cayó y Natali cree que en realidad se tiró para llamar la atención.
Arenita le dice a Natali que tenga cuidado con ella y se queja de que vengan las argentinas a hacer fama a Chile y de qué porqué no valoramos lo local, lo shileno. Yo personalmente estoy a favor del intercambio internacional de tontos y tontas.
Y hay que reconocer que la argentina se comporta bastante más decorosamente que la chilena: mientras habla Natali, Arenita empieza a imitar algún tipo de acto sexual, sacando la lengua, moviendo el tronco de arriba a abajo y fingiendo que se acaricia a sí misma. En fin, no se entiende muy bien si quiere insinuar sutilmente que Natali es una suelta o si simplemente se tomó unas copas de más y se dejó llevar por la emoción de la tele.
El conductor del programa le reprocha su actitud con la seriedad que amerita el caso, la gente aplaude la sabiduría de sus palabras, y así sigue por un rato más. No se sientan obligados a verlo entero, es sólo un ejemplo que encontré en Youtube para ilustrar mi punto: en realidad hasta ahora no hay ninguna originalidad.
Lo que sorprende es que el dueño del canal que emite el programa es Sebastián Piñera, el presidente de Chile (aunque ya no por mucho tiempo). El mismo presidente que afirma que la cultura tiene una importancia central en su gobierno, que vinculó el desarrollo de la nación a la fuerza de la cultura y que declaró en su programa de gobierno que promovería “que la televisión abierta colabore a la identidad nacional (sic) y a elevar el nivel cultural de todos los chilenos, (ojo) sin dejar de entretenerlos”. Su canal, por su parte, es menos ambicioso, y se limita a pretender que entrega “entretención de calidad”. Que cada uno juzgue.
Por suerte, Piñera cedió finalmente a las presiones de todos los sectores (incluida la derecha) para que vendiera Chilevisión y evitara así enfrentar críticas por conflicto de interés. Hace dos días anunció a quién vendería finalmente el canal – a propósito, casi se lo llevó el grupo Clarín, aunque al final los descartaron. Se sospecha de que metieron mano los Kirchner para que no progresara ese negocio. De todas maneras, Piñera se dio el tiempo de nombrar al director ejecutivo del canal público – TVN – siendo aún dueño de uno de canales de la competencia.
Por otra parte, la televisión no es el único ámbito en el que han arreciado las críticas hacia el gobierno por conflictos de interés: Felipe Irarrázabal, Fiscal Nacional Económico – encargado, por lo tanto, de velar por la libre competencia – fue previamente abogado defensor de grandes empresas acusadas por casos de colusión, competencia desleal o abusos de posición dominante.
Iván Andrusco, general retirado, fue nombrado Director de Gendarmería y luego forzado a renunciar, ya que estuvo implicado en el caso del secuestro y degollamiento de 3 profesores en 1985, conocido como el “caso degollados”. Como Director de Gendarmería, habría tenido gran parte de la responsabilidad en la definición del estatuto carcelario de sus ex colegas y amigos presos por el “caso degollados” y en la posibilidad o no de otorgarles beneficios.
Y éstos son sólo algunos ejemplos. Desde que asumió Piñera y su “nueva forma de gobernar”, yo he comprendido un poco mejor de que se trataba el cambio: los despidos masivos, nuevos nombramientos y destituciones han marcado las primeras acciones del gobierno (incluso algunos se han justificado diciendo que toma tiempo acostumbrarse a gobernar). Pero la calidad de la tele no cambia.
2 comentarios
Aunque resulte un oxímoron… sin comentarios!
Gracias Mika por esta gloriosa nota. Un acierto.
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