COP 15 ,¿HOPENHAGEN?

Foto de Beau Boekhout - comentario al margen izquierdo: “Mire atrás del engaño verde” / comentario al pie: “Estimada Coca-Cola, está bueno que estén haciendo algo bueno, pero eso no deja sin efecto todo el daño que también están haciendo”
(Joaquín Pérez Martín es Ingeniero Agrónomo por la Universidad de Buenos Aires. Después de deambular por algún tiempo por algunas empresas del rubro se fue para Suecia y hoy es candidato a Master en Desarrollo Sostenible por la Universidad de Uppsala)
La cumbre del Cambio Climático de Naciones Unidas que se realizó en Copenhague en diciembre contó con diversas participaciones: Obama, Lula - entre otros mandatarios -, estudiantes universitarios, grupos ecologistas. Tuvo como logro principal definir los límites del incremento de temperatura del planeta. Tal incremento, en teoría, es causado por las emisiones de gases de efecto invernadero generados principalmente por la actividad industrial y traría consecuencias ca-tas-tró-ficas - para la humanidad.
¿Y entonces qué? Existen diversos espacios y opiniones sobre el cambio climático, pero la voz oficial (y casi única) es la del Panel Intergubernamental de Cambio Climático - PICC (www.ipcc.ch), organismo internacional creado por la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Ahora, si bien la amenaza del cambio climático podría ser el puntapié para generar cambios en el actual sistema económico y político, los acuerdos alcanzados en la Cumbre tuvieron como objetivo primordial minimizar (minimizar qué?) o directamente no afectar el crecimiento económico de los países más poderosos y contaminantes.
El PICC y su trágica mirada son responsables de reportes anuales, por ejemplo Cambio Climático 2007, que con sólo ver la tapa uno va metiéndose, sin quererlo, en las conclusiones… entonces, ¿ podríamos poner en duda las presunciones de los científicos al trabajar en este reporte? Y aunque también hay otros espacios científicos que no coinciden con las proyecciones de este organismo, estos no tienen un lugar destacado en los medios. Por otra parte, semanas antes de la cumbre, el PICC recibió denuncias por manipular sus datos (recuérdese el “climagate”)… ¿no estamos poniendo, como sociedad, demasiada responsabilidad en un solo organismo para proyectar qué tan catastróficas serán las próximas décadas?
Detrás de la idea de cambio climático algunos ubican números: 2° C de aumento de temperatura o 350 ppm (partes por millón) de CO2. Otros plantean cambios en aspectos estructurales del sistema político y económico, otros siguen la agenda del mundo desarrollado por las dudas, mientras sus países atraviesan situaciones reales (y no proyectadas) muy complicadas. Otros, en cambio, se preocupan y ocupan por las proyecciones del PICC y plantean alternativas “verdes”.
En este sentido, las grandes empresas y los países más poderosos van por más y caminan por la senda verde desarrollando grandes y nuevos negocios alrededor del cambio climático. Muchos de estos nuevos emprendimientos implican un papel paternal de los países desarrollados proveyendo tecnologías limpias a los países en desarrollo, y esto parecería tener más que ver con intenciones políticas y económicas que climáticas o ambientales. En cuanto al papel de las empresas: ¡Si por ejemplo estás en Suecia podés conseguir tu Yoggi (yogurt bebible de la empresa Arla) carbono compensado! Esto significa que al comprar este yogurt estás pagando un sobreprecio destinado a neutralizar los gases de efecto invernadero emitidos durante su producción, generalmente forestando.

Hoy la humanidad está sin dudas enfrentando el inmenso desafío de proveer de recursos a una población record histórica. A su vez, esta situación lleva a plantear el desafío de la sostenibilidad de la tierra en términos de disponibilidad de recursos y capacidad de soportar emisiones y residuos, generando un estado de gran incertidumbre en la sociedad.
En este contexto lo local y lo global comienza a entremezclarse y resignificarse, generando señales que pareciera alertar sobre la necesidad de diseñar políticas que tengan como objetivo buscar una economía global localizada y eficiente no sólo en términos económicos sino también en términos sociales y ambientales.
* Quisiera agradecer los aportes y la colaboración de Dawit Mazengia (Etiopía), Michele Adamoski (Brasil), Philippe Rother (Alemania), Farzin Rabiee (Irán) y Beau Boekhout (EEUU), amigos que, llegando desde Uppsala, Suecia, estuvieron presentes en la cumbre de Copenhague.
** Hopenhagen es una organización (www.hopenhagen.org) creada para apoyar a la ONU en la reciente COP15 y financiada por la International Advertising Association (www.iaaglobal.org).
1 comentario
la nota escrita por j. perez martin resulto muy interesante. No solo provee informacion util y orientadora a quienes no tenemos relacion academica o laboral con el campo del desarrolo sustentable sino que ademas introduce su propia posicion, despeja lo que pareceria que ocurre en ese campo de lo que los medios y algunos discursos politicos presentan. Abre asi el campo de discusion y la construccion de una mirada no tan sesgada.
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