¿SE VIENE EL JUICIO POLITICO A LOS K?
A la luz del creciente conflicto entre el Gobierno Nacional y el Congreso, no es del todo alocado imaginar un escenario en donde los legisladores destituyan a la Presidente por medio de un juicio político.
Existen antecedentes relativamente recientes de juicios políticos en la región, si bien no todos terminaron en destitución: Fernando Collor de Melo (Brasil, 1992), Carlos Andrés Pérez (Venezuela, 1993), Abdalá Bucaram (Ecuador, 1997), Raúl Cubas Grau (Paraguay, 1999).
Veamos qué dice la Constitución argentina al respecto, en sus artículos 53, 59 y 60:
Art. 53.- Sólo ella (la Cámara de Diputados ) ejerce el derecho de acusar ante el Senado al presidente, vicepresidente, al jefe de gabinete de ministros, a los ministros y a los miembros de la Corte Suprema, en las causas de responsabilidad que se intenten contra ellos, por mal desempeño o por delito en el ejercicio de sus funciones; o por crímenes comunes, después de haber conocido de ellos y declarado haber lugar a la formación de causa por la mayoría de dos terceras partes de sus miembros presentes.
Art. 59.- Al Senado corresponde juzgar en juicio público a los acusados por la Cámara de Diputados, debiendo sus miembros prestar juramento para este acto.
Cuando el acusado sea el presidente de la Nación, el Senado será presidido por el presidente de la Corte Suprema. Ninguno será declarado culpable sino a mayoría de los dos tercios de los miembros presentes.
Art. 60.- Su fallo no tendrá más efecto que destituir al acusado, y aun declararle incapaz de ocupar ningún empleo de honor, de confianza o a sueldo en la Nación. Pero la parte condenada quedará, no obstante, sujeta a acusación, juicio y castigo conforme a las leyes ante los tribunales ordinarios.

Mmmm…
En resumen, para que se dé un juicio político que destituya de su cargo a Cristina Fernández de Kirchner, la oposición debería reunir 2/3 de la Cámara Baja, o sea 171 diputados (se calcula que hoy cuenta para ciertos temas con 131) y 2/3 de la Cámara Alta, o sea 48 senadores (hoy podría llegar a unos 37). Es decir que harían falta mayorías que la oposición por el momento no tiene. Esto hace que sea difícil pensar en un escenario como éste en un futuro cercano, salvo que la situación política se siga tensando y el Gobierno pierda el apoyo de una porción mayor del peronismo (ojo con la interna cuando nos acerquemos a las elecciones…)
Más plausible sería que el Congreso interpele y destituya al Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, pieza clave del Gobierno.
La CN dice lo siguiente:
Art. 101.- El jefe de gabinete de ministros debe concurrir al Congreso al menos una vez por mes, alternativamente a cada una de sus Cámaras, para informar de la marcha del gobierno, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 71. Puede ser interpelado a los efectos del tratamiento de una moción de censura, por el voto de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cualquiera de las Cámaras, y ser removido por el voto de la mayoría absoluta de los miembros de cada una de las Cámaras.
O sea, la mayoría necesaria para que Aníbal se vaya a su casa es bastante más accesible que la que se requiere para hacer lo propio con la Presidente. Seguramente más de uno ya está sacando números…
8 comentarios
forros,golpistas,lamebotas del capital y los grandes monopolios ,este gobierno va a cumplir su mandato mal que les pese .
forros,forros,forros!
escribime en castellano desculturizado!
No se si es cierto que más de uno está haciendo las cuentas, pero me parece que no hay dudas de que:
- o Dana se comió el verso de que no hay grises en la argentina y que o estas con los K o sos un sicario de los intereses transnacionales perversos que lo único que desean es destruir las voluntades revolucionarias y patriotas del país más austral del mundo.
- o es uno de ese “grupo” que desde el gobierno armaron para postear en blogs como este y cambiar la imagen de la presidenta. Vean: http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=863
(si este es el caso, no se si ser tan sentenciosa y prejuiciosa y ordinaria sea apropiado)
Dana, me hiciste reir mucho. Cuando tengas una idea para compartir, con gusto la discutimos.
saludos, JP
Si llegase a darse un juicio político a los K, me parece, sería más plausible que ocurriese una vez terminado su mandato. Más allá del tema de los números necesarios para que efectivamente se la remueva de su cargo, destituirla ahora sería alimentar sus teorías de un golpe, su obsesión setentista y esas ideas del estilo de “o están conmigo, o son golpistas vendepatria”. No me queda claro hasta qué punto sería una movida inteligente por parte de la oposición llevarlo a cabo ahora.
Por otro lado, tampoco me deja tan tranquila quien pudiera ocupar su cargo en reemplazo. Aunque sí estoy segura que no me molestaría para nada que Aníbal Fernández se tome el buque.
Felicitaciones a todos por el blog, lo encontré hace un tiempo y la verdad me copan las cosas que van posteando.
Hola Sole,
Gracias por tu comentario. Me alegro que te guste el blog.
Estoy de acuerdo con vos que lo mejor sería que este Gobierno, como cualquier otro termine su mandato. Los juicios políticos deberían ser sólo para situaciones extremas, o de corrupción flagrante. Eso sí, tené en cuenta que si juzga a Cristina dsps de que termine su mandato (en realidad…bah, en los papeles…Néstor ya terminó), estaríamos hablando de un juicio ordinario, y no de un juicio político. El juicio político solamente destituye al Presidente de su cargo, no lo condena porque eso es asunto de la justicia.
saludos, JP
no es del todo alocado imaginar un escenario en donde los legisladores destituyan a la Presidente por medio de un juicio político?
jaja, very very funny my friends…
hay tantos temas sobre los cuales escribir en estos días que dedicarle tiempo a una hipotesis como esta sin siquiera animarse a una crítica me parece hacerle el juego a los grondona que realmente sueñan con destituir al gobierno electo por la mayoría antes de tiempo.
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