LA NUEVA BIPOLARIDAD MUNDIAL

Unidos por una dependencia económica gigantesca, pero divididos por diferencias diplomáticas que evidencian dos formas de entender el mundo, E.U. y China están al borde de empezar una larga carrera para definir quién será la “voz cantante” en términos políticos, comerciales y, más importante aún, culturales para el resto del siglo. Aún cuando para nosotros (el patio trasero de E.U.) esto pueda sonar descabellado, desde la Casa Blanca ya empiezan a agarrarse de los pelos unos a otros preguntándose cómo hacer para sostener (con uñas y dientes si es necesario) la posición de vanguardia mundial que con tanto sudor, lágrimas e invasión cultural hollywoodense ha logrado detentar durante más de 20 años.
Ese lugar de expansión que adoptaron con tanta sagacidad en los períodos más tormentosos del mundo occidental (a saber, las guerras mundiales) ha entrado en un período de “replegamiento”. En contrapartida, el Tigre Asiático comienza a dar muestras de querer erigirse como nuevo referente ideológico a nivel planetario.
Mientras que los modelos defendidos por las potencias industriales clásicas (E.U., Inglaterra, Alemania) han tiritado como Chihuahua frente a Grandanés producto de la última crisis, el modelo Oriental ha sabido sostener su capacidad de crecimiento; inclusive, de acuerdo a la O.C.D.E., China será la primera potencia industrial en 2017. Esta inmunidad le ha brindado una renovada pedantería y licencia política en relación al trato con las potencias occidentales (Hillary & Google contra los medios en china). La mayor dificultad con la que se había visto E.U. en su escalada imperialista había sido la Rusia Comunista. La caída del Muro había catapultado al modelo de “desarrollo” capitalista como la nueva estrellita matinal que toda nación emergente debía seguir. El poderío que empieza a mostrar China tanto en su región como para países como el nuestro (que ven en él un nuevo socio comercial), permite diagnosticar la emergencia, en un futuro próximo, de una nueva polaridad a nivel internacional.
A las pruebas me remito: E.U.ha adoptado una política “soft” contra Irán; no ha tomado un posición firme en relación al programa nuclear de Teherán (reafirmada en febrero y evidenciado en su moneda). Y es que aún cuando, con discursos altisonantes de Barack -“yes we can”- Obama critica los países belicosos, la Casa Blanca está en jaque: por un lado acusa a Mahmoud Ahmadinejad de “Dictador” y por el otro, sabe muy bien que China es el principal socio económico. Esto significa que en caso de algún conflicto, debería enfrentarse no sólo con la teocracia más grande del mundo, sino tal vez también a las consecuencias económicas que este enfrentamiento traería para China, su principal proveedor de manufacturas (quien compra 11% del petróleo de Irán). Los amigos de tus amigos son mis amigos, no? No!
Al mismo tiempo, los chinos se han encargado de rivalizar contra la demagógica política antinuclear norteamericana, al defender una posición “abierta” en relación a la soberanía militar de los pueblos. En calidad de miembro permanente del consejo de seguridad de la ONU, china ampara a Irán y constituye la última traba para las sanciones internacionales.

Por si faltaba más, el principal acreedor de las deudas y el déficit público contraído por E.U. tras la crisis es la República Popular quien cuenta con mas de 350.000 millones de dólares en bonos del tesoro. Imaginen lo que podría suceder con las economías americo-dependientes si China decidiera vender esos bonos: Caos!!!
En fin, sumado a todos estos motivos que acabamos de dar, y a los que le dimos desde siempre en este espacio, hay que decir que el otro día el chino de acá a la vuelta me dijo que no tenía el corte de la carne del Gobierno. Tal vez C.K. debiera empezar a reorientar su lupa de rivalidad hacia Hu Jintao, la Revolución cultural y el imperialismo Oriental.
1 comentario
Esta nueva Guerra Fria es insensato pensar k algun dia acabara, para k esto ocurra, debe morir alguna. Es lamentable como el ser humano compite por su auto destruccion, hasta k punto hemos llevado nuestra ambicion insensata?
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