SORRY FOR THE (IN)CONVENIENCE
La escalera eléctrica se para y… no es percibida como simple escalera. Dependencia de la tecnología, acostumbramiento a ser servidos, gusto por la queja, imposibilidad de pensar innovadoramente, el colmo de la vagancia, el colmo de la estupidez, los dos colmos anteriores juntos, dificultad para cambiar, sedentarismo estadounidense en una propaganda canadiense de margarina. No lo sé.
Al menos no les pasó como en el subte hace algunos años, cuando la escalera mecánica sí empezó repentinamente a funcionar y el resultado fue poco feliz.
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