HACIA 2011: ¿YO SEÑOR? SÍ SEÑOR, NO SEÑOR

El Gobierno continúa cosechando triunfos - temporales, tal vez - mientras la oposición observa atónita cómo el resultado de una buena elección se le escapa de las manos. Los líderes de la oposición, tanto fuera como dentro del peronismo, han desperdiciado en los últimos tiempos varias oportunidades de ponerle límites al Gobierno, y construir alternativas para 2011.

En el Acuerdo Cívico y Social, la rivalidad entre Cobos y Carrió tomó una inusitada dimensión a pocas semanas de la mejor elección que hicieron en largo tiempo. Es cierto que Carrió quedó tercera en la Capital, pero ella jugó un papel importante en la construcción de la alianza con el Radicalismo y el Socialismo, y sus éxitos son en parte suyos también. De este lado de la oposición, son las ambiciones personales las que ponen en peligro la construcción política.
En el peronismo no oficialista, la situación es la opuesta. Faltan candidatos. Los nombres abundan, pero aún no ha emergido un liderazgo que pueda aunar a los distintos sectores descontentos con el Gobierno. Retomando el viejo adagio peronista de que “el peronismo te acompañará hasta la puerta del cementerio, pero te dejará entrar solo”, hoy gobernadores, intendentes y sindicalistas viajan en un colectivo rumbo al cementerio. Quieren bajarse y tomar otro, pero todavía no saben donde pasa el que los llevará en la dirección contraria.

Desde fines del año pasado, cuando Reutemann manifestó su voluntad de presentarse como candidato a Presidente en 2011, todos los faros miraban hacia él. Las expectativas crecieron cuando se impuso en la elección de Santa Fe. Sin embargo, el Lole luego se recluyó y desde entonces esquiva todas las definiciones públicas en este sentido. Su última declaración apoyando una candidatura de Duhalde terminó de “desconcertar” (Chiche dixit) a quienes ven en él la única chance de que el peronismo no pierda el poder en dos años. Con este panorama, aumentan las posibilidades de que el peronismo vaya dividido en 2011, con un sector alineado con el Gobierno (¿Scioli? ¿El propio Néstor?), y el resto con un tardío Reutemann, un dudoso Macri, o un ignoto Das Neves.
La oposición anda desorientada. De un lado, se pelean por un poder que todavía no existe. Del otro, nadie toma la posta. En el medio, el Gobierno aprovecha, y la sociedad observa que a casi dos meses del 28 de junio, las cosas continúan como si nada hubiera pasado.
1 comentario
se siente, se siente, Cobos presidente!
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