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UN APLAUSO PARA EL HACEDOR

Pon tu mano en la mano del Señor... pero no tu alimentación

DIOS NO EXISTE.

O simplemente es idiota, vengativo, incompetente o combinaciones entre las anteriores. Y si es alguna de ésas no merece ser llamado Dios.

Esta foto -Premio Pulitzer en 1994- es botón de muestra de lo anterior. Tomada por  Kevin Carter -quien se suicidó no mucho más tarde- y publicada por The New York Times, se trata de una niña en condición de inanición dirigiéndose a un campo de las Naciones Unidas durante la hambruna de 1993 en Sudán. En el fondo, un buitre espera.

Para una prueba más fehaciente, escarbe en la fosa común de su preferencia.

7 comentarios

1 Jean Paul { 08.14.09 at 13:39 }

Durísima foto. Me pregunto si hay que ir tan lejos como Africa para encontrar imágenes similares.

2 Mercedes { 08.14.09 at 16:20 }

Lamentablemente hay chicos en el interior del país que sufren como esa niña y los gobernadores se la pasan de fiesta en fiesta y de coima en coima, una verguenza.

3 El Gauchito Gil { 08.14.09 at 16:38 }

Jean Paul, no creo que haya que ir al África para encontrarse con escenas como ésta. Lamento mucho que se desvíe la atención (y los fondos) a asuntos como los del fútbol, por mencionar sólo uno, cuando alrededor pasan este tipo de cosas.
Esto es muy impresionante.

4 Eneas { 08.14.09 at 17:39 }

¿Que morbo que generan fotos como esta no? Me impresiona como se remite al Hambre - así, con mayúsculas - para todo. Las preguntas que deberían hacerse son: ¿Quienes son los argentinos que pasan hambre? ¿Cuantos son realmente? ¿En qué lugares están (no algo tan vago como el interior, donde en muchos lugares hay menos pobreza que en Baires)? ¿Siempre pasaron hambre o es reciente? ¿No tienen posibilidad alguna de dejar de pasar hambre? ¿Es en parte un tema cultural como los pueblos del Chaco que no logran acostumbrarse al sedentarismo? Estamos de acuerdo que el estado no debe permitir que ningún argentino pase hambre, ok. ¿Pero que debe hacer? ¿Generar las condiciones necesarias para un desarrollo económico más igualitario? ¿Inyectar dinero con planes focalizados al mejor estilo neoliberal? ¿Dar bolsas con comida y ya? En mi opinión, haría falta un plan que incluya comida para los casos extremos, pero después planes de trabajo efectivos (como en San Luis), y sobre todo, mucha educación. Y si en algo concuerdo con Néstor es que es asqueroso que los que provocaron el drama social en la Argentina en los noventa - o lo apoyaron - como Macri, ahora se rasguen las vestiduras. Por último, un dato que me llamó la atención, hasta la primera presidencia de Perón, el cincuenta por ciento de los chicos santiagueños eran rebotados en la colimba por bajo peso.

5 Jean Paul { 08.14.09 at 18:12 }

Coincido en que la pobreza y el hambre pueden estar siendo utilizados como argumento de defensa de ciertos grupos de poder que ven afectados sus intereses económicos frente a, por ejemplo, la estatización del fútbol.
También estoy de acuerdo que se trata de problemas estructurales que son imposibles de solucionar en un par de años.

Me parece que en este caso, el tema de la pobreza pegó fuerte porque es grande el contraste entre la futilidad del gasto (¿600 millones, más, menos?) y la urgencia de la necesidad irresuelta.

No es cierto que siempre se hable de la pobreza o el hambre ante cada medida del Gobierno. Si se dedicaran esos mismos fondos a emprendimientos productivos, mejora de escuelas, construcción de caminos, o cuestiones similares, creo que el debate no existiría.

6 Eneas { 08.14.09 at 19:38 }

También creo que si bien en el país hay sin duda gente a la que le hace ruido el estómago (con la crueldad que esto significa cuando son chicos), hay otra que para cualquier reclamo o diagnóstico se refiere al Hambre, haciendo uso obvio de una entelequia. Se me viene a la cabeza el célebre “a vos tan mal no te va gordito” de Alfonsín.

7 Juan { 08.15.09 at 12:42 }

Una imagen y algo de ganas de ser pesimista son suficientes para ser escéptico… La dificultad (y la grandeza) están en afirmar una creencia - no en términos de fé, obviamente- pero con la convicción de que la verdadera contribución no se da con mostrar “la realidad” al mejor estilo el Bosco… Como con él, corremos el riesgo de que la foto empiece a ser seductoramente agradable. En definitiva nos recuerda lo que tenemos que seguir haciendo…Horroris Regius o algo asi.

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