EL DÍA QUE LA LUNA LLEGÓ AL HOMBRE

El 20 de julio de 1969, hace exactamente 40 años, el módulo Apolo XI otorgaba un sentido de referencia empíricamente observable a la palabra alunizar. Algunas horas más tarde, Neil Armstrong, con gran oportunismo y sagacidad, daba ese “pequeño paso para el hombre y gran salto para la humanidad”. Minutos después, Edwin Aldrin, lo acompañaría en la “magnífica desolación” Lunar – epíteto que nos hace pensar en la sublimación emocional de Aldrin al saberse cebollita-.
Se han dicho y especulado muchas cosas en relación a la aventura espacial más impactante en la historia del hombre; la carrera armamentística en plena guerra fría, la pugna política entre E.U. y la Unión Soviética, la explosión tecnológica que sobrevino, el montaje, la bandera que flamea, etc..
Pocas veces se rescata, empero, un aspecto claramente eclipsado (sic.) por cuestiones laterales. El alunizaje del Apolo XI significó una revolución científica de proporciones copernicanas. Antes de la expedición, la Luna constituía un territorio absolutamente desconocido por su indeterminidad e imprevisibilidad. Del satélite que acompaño ensueños mortales, veladas románticas, hombres lobos y cortes de pelo durante miles de años, el hombre sólo conocía sus cráteres, su posible masa y su densidad. ¿Qué garantías había de que el Apolo XI no fuera enterrado en una gigantesca capa de ceniza lunar?
Las 6 misiones Apolo que alunizaron permitieron el análisis de más de 2000 piedras. El resultado inmediato fue catastrófico en términos cognoscitivos: las ideas acerca de la formación y evolución de los planetas tuvieron que ser repensadas de cero. Fue una ruptura paradigmática en términos khunianos. Las piedras recogidas obligaron a los científicos a abandonar teorías especulativas sobre el origen de la Luna tales como la de la “captura de un astro” o la del “doble sistema tierra-luna”. Como contrapartida se instaló la hipótesis del “Impacto”, que supone la coalición de un cuerpo celeste que habría desprendido parte de la corteza terrestre; esto explicaría tanto la similitud entre las rocas lunares y terrestres, como el enorme déficit de hierro del satélite en relación a la Tierra.
Todavía quedan muchos descubrimientos a realizar. Entre ellos, la gran pregunta sobre la existencia o no de agua en la región de “sombra eterna”. Al mismo tiempo, el trabajo científico asociado de las potencias económicas del mundo supone una ventaja comparativa: sondas norteamericanas, japonesas, chinas e indias trabajan en conjunto para lograr un mapeo total y una cartografía precisa.
2 comentarios
quiero saber cuando llego el hombre a la luna y en que dia
Hola Carmen, el 21 de julio de 1969, Neil Armstrong pisó la Luna y pronunció su famosa frase: “Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”.
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