POLÍTICA Y GRÁFICA. HOY: IRLANDA DEL NORTE (1ra Parte)

De las cuatro provincias históricas que conforman la isla de Irlanda, Ulster es la más conocida. Seis de los nueve condados que constituyen este territorio son parte del Reino Unido, y componen la parte final y más polémica de su nombre oficial: United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland.
Cuando en 1921 el Tratado Anglo-Irlandés estableció el Estado Libre Irlandés (Irish Free State) como dominio independiente dentro de la corona británica, la parte norte de la isla optó por mantenerse como parte de la unión británica. Eventualmente el sur constituiría la República de Irlanda (1937) y el norte permanecería british hasta el día de hoy, no sin pagar un precio por ello.
Las divisiones de las comunidades que pueblan Irlanda del Norte dieron lugar a un clivaje etnopolítico en el que los que se identifican con los denominados nacionalistas (identificados con la República de Irlanda y la religión católica) disputan la situación de pertenencia al Reino Unido del territorio, mientras que los unionistas (identificados con la Gran Bretaña y diferentes denominaciones protestantes) quieren mantener inalterada la unión con Su Majestad británica.
El punto álgido de esta división se dio durante el período denominado The Troubles, más de tres décadas de violencia en el que el estatus político disputado de la región y la discriminación contra la minoritaria población católica hicieron de los disturbios algo cotidiano, con la policía del Ulster (RUC, Royal Ulster Constabulary) como primera “fuerza neutral”, los militares británicos como último recurso al orden, y violentas formaciones sectarias paramilitares por ambos lados. El Acuerdo de Viernes Santo de 1998 puso fin al estado de violencia permanente, y los asesinatos de soldados ocurridos este año no han ocasionado una represalia criminal -hasta ahora- contra el bando nacionalista, afortunadamente.
Esta somera y global configuración global de identidades es atravesada, a su vez, por otras líneas que la hacen menos consistente a nivel individual: el amor por “lo irlandés” no es exclusivo de los individuos que profesan la fe católica (los hay protestantes y laicos), ni el “nacionalismo” sostuvo siempre el rompimiento total con Gran Bretaña y la corona (sí lo hacían los republicanos); así como no todos los unionistas son protestantes, o todos los protestantes monárquicos (loyalists se los llama a éstos). Además, existe una identidad norirlandesa -en mayor o menor grado y sin un contenido estático- que es independiente de la filiación y/o el pasaporte que se posea (los ciudadanos norirlandeses son súbditos británicos, pero pueden obtener también la ciudadanía irlandesa); a lo que se suman una actitud personal ante la violencia política y la consecución de fines por este medio; y una posición en el eje derecha-izquierda, ya que el nacionalismo irlandés se concibió en sus inicios a la izquierda de este espectro.
El conflicto tuvo y tiene sus aristas en muchas dimensiones: política, económica, militar, paramilitar y artística. Esta última se expresó, por ejemplo, en la famosa canción Sunday Bloody Sunday de U2 (que habla sobre la muerte de civiles a manos de tropas británicas), en la también famosa “Luck of the Irish” de Lennon, y en los famosos murales que pululan por la parte norte de la isla esmeralda y reflejan las divisiones presentes y pasadas, murales que son toda una atracción turística.
Son algunos de éstos últimos (y algunas otras cosas) los que observaremos.
La segunda ciudad del Norte ha sido centro de muchas disputas, comenzando por su nombre. Es llamada Derry por los nacionalistas, y Londonderry por los unionistas. Este cartel vial deja bien clara la disputa.

Asimismo, en un barrio nacionalista de la ciudad -de nombre Bogside- tuvo lugar el epicentro de The Troubles. A la entrada del mismo, se ve una frase de 1969 pintada luego de la “Batalla de Bogside”que nos anuncia la posición del barrio, y alrededor del mismo hay una serie de murales que cuentan historia del lugar donde también sucedió el Bloody Sunday en 1972.

entrada al barrio nacionalista

Otra vista de la entrada, en la que se aprecia otro mural en reparaciones


Detalle de un mural que muestra a un soldado británico. La "Batalla de Bogside" marcó la entrada de las FFAA británicas al conflicto
Esta foto de 1977 muestra un rudimentario mural que llama a las armas del IRA (Irish Republican Army), y lo hace junto a un cartel de un jardín de infantes de Bogside: más que jóvenes reclutas.

En próximas entregas, más murales de Bogside, entre otras cosas.
A continuación, la contraparte loyalist al mural de bienvenida de Derry. Se trata de un mural de la calle Sandy Row, en la capital: Belfast. Muestra el apoyo al UFF (Ulster Freedom Fighters, grupo paramilitar), junto a un amable muchacho encapuchado sosteniendo un AK 47 y una frase en latín que explico más abajo.

Sandy Row Street
En esta casa unionista de Belfast se muestra en escudo de armas de Irlanda del Norte. En el mismo se ve -además de un león británico sosteniendo una bandera con el arpa irlandesa coronada y un más que extinto ciervo irlandés sosteniendo una bandera de la provincia de Ulster- la frase Quis Separabit, latín para: ¿Quién nos separará?. Sugestiva la frase, por lo menos.

Todas imágenes de un lugar donde las paredes no sólo hablan sino que “honran”, dividen, señalan y marcan territorios -junto a sus habitantes-.
1 comentario
me gusto mucho la nota, espero q llegue pronto la segunda parte
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