EL TURCO EN EL GRANCU

Foto: Ideas del Sur
El Gran Cuñado es genial, y desde el principio me dispuse a hacer oidos sordos de las clásicas críticas intelectualoides al fenómeno rutilante del humor argentino que significa este producto televisivo. Ver a Cristina es declicioso, me mata. Ese idilio, ese romance entre mi persona y el producto tinellistico se rompió hoy, hace unos minutos, cuando vi al Carlos hacer su incursión en el hogar nacional de la imitación política.
Ya de por si su cara inflamada de cirugías y el letargo evidente que muestra su psique me parecieron de un grotesco que hasta a mi -un amante del bizarro- me costó digerir. Luego, la condescendencia con la que se lo trató desde la conducción (Marcelo), sumado a los chistes y comentarios banales acerca del saqueo que nos propinó la clase política durante la Democracia, me hicieron pasar de la incomodidad a la indigestión.
Que Tinelli lo invite y provoque a los K con incisivos intercambios entre el Carlos Real y el Matrimonio Real que nos gobierna me parece buenísimo. Que se lave tan impunemente la imágen del Carlos me parece patético, y ahi Marcelo tiene mucho que ver.
Ustedes dirán: “Tinelli es lo más menemista que hay, de qué te venís a enterar a esta altura? Naive, ignorante, imbécil!” Yo respondo: tienen razón.
0 comentarios
Pedí la palabra en esta velada.
Dejá tu comentario