CONTRA EL CONTRA QUE LLEVA LA CONTRA DEL CONTRA

Durbán II es el nombre público que tomó la segunda conferencia sobre el racismo a realizarse en Ginebra hacia fines de Abril (la primera había sido en Durbán, Sudáfrica). Su objetivo es sentar bases para la lucha mundial contra todo tipo de acción gubernamental que atente contra todo grupo étnico y/o religioso.
En principio uno creería que una conferencia sobre el racismo debería aunar voces y compromisos en el marco de un ambiente en donde los criterios generales no se cuestionen. Sin embargo, a más de un mes del estreno europeo ya se “sienten” los primeros indicios de conflicto a los que la “juntada contra el racismo” dará lugar.
Los italianos, de la mano de su ministro de asuntos exteriores Franco Frattini, fueron los primeros participantes en alzar la voz: según palabras del mandatario penínsular, el texto de la conferencia sobre el que se está trabajando contiene “frases agresivas y antisemitas”.
Los franceses no quisieron quedarse atrás y dejaron clara su postura unos días después: “no aceptaremos que se estigmatice ni que se calumnie a la política y a la población del estado de Israel” dijo François Fillon frente al CRIF, Consejo de Instituciones Judías en Francia.
Holanda, Dinamarca y el Reino Unido apoyan esta posición de defense contra lo que ya se denomina “la nueva plataforma de la ONU para la demonización de Israel”. Estados Unidos, país que había contribuido en la controvertida y hasta ahora enigmática redacción del texto, anunció que abandonará la conferencia. Además, Israel y Canadá ya se “bajaron” de Durban II definitivamente. Para el ministro israelí la plataforma de Naciones Unidas busca legitimar el odio y el antisemitismo bajo la bandera de la lucha contra el racismo.
Para muchos intelectuales de los países opositores existe una teocratización paulatina de los Derechos Humanos en clave antisemita que busca ser consolidada en Ginebra - promovida por una “triple alianza” entre organizaciones islámicas, Rusia y el movimiento de no alineados -.
Los puntos sensibles de la conferencia -además de la ya mencionada “demonización” del estado de Israel- son la difamación de las religiones, la libertad de expresión, los resarcimientos del colonialismo y el conflicto en medio - oriente.
Aquí un link para meterse en tema : http://www.ngomonitor.org/article/durban_conference_0.
Por su parte, los Suizos empiezan a pensar que el “honor” de convertirse en sede del evento se está transformando lentamente en una amenaza para su investidura de país ultra-políticamente-correcto; especialmente si pensamos en el pasado (tácitamente condenatorio) que la Confederación tiene para con la comunidad Judía internacional en relación a lo sucedido en la segunda guerra mundial.
La segunda edición de la conferencia mundial contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia pareciera deber revisar el grado de práctica efectiva de los miembros participantes a los valores que buscan promulgar.
No busco deslegitimar la importancia de la redacción semántica de conceptos, especialmente si consideramos el “uso” que muchas veces puede serle dado (pregúntenle a Hegel sino – ideólogo de todo lo existente en la tierra), pero creo que todos estos posicionamientos altisonantes y ofuscados que adoptan los diferentes ministros dan cuenta de una falta de compromiso real con las persecuciones de todo tipo que se viven en el planeta. Basta de cháchara, ¡manos a la obra!
Si como dijo J. Renard, “escribir es hablar sin ser interrumpido”, no saber qué escribir, ¿significa no saber qué decir?
1 comentario
Basta observar quiénes son los promotores del encuentro. Lo mismo pasa en el comité de derechos humanos de la ONU, consituido en parte por teocracias donde todavia existe la figura legal del apedreamiento y la amputación del clítoris para mujeres “adúlteras”.
Obviamente intervenir en esos casos en favor de los derechos humanos de esas mujeres nos ubicaría en el lugar de opresores imperialistas pro-occidentales, asi que mejor no meterse.
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