“DE DONDE VENIMOS, LOS VIEJOS SON DISTINTOS”

El día de hoy una peculiarísima escena se vivió en uno de los tantos Centros Sobrevivientes de la Shoá ubicados en la ciudad de Tel-Aviv. Un grupo de chicos de un coro del barrio de Jenin, Palestina, ofrecieron un concierto exclusivo para un grupo de ancianos israelíes, sobrevivientes de la masacre nazi.
El nivel de pre-producción? cero: ninguno de los gerontes sobrevivientes sabía la procedencia de los jóvenes cantores. Por su parte, y pese a los intentos de Wafa Younis, el conductor árabe del bus que intentó explicarlo durante el recorrido que une Cisjordania y la principal ciudad israelí, ninguno de los jóvenes palestinos de entre 11 y 18 años entendió hasta el final de la presentación por qué su longeva audiencia merecía el mote de “sobreviviente”, término que en sus mentes solo puede ser asociado a un palestino. “Siento pena por ellos” dijo Ali-Zeid, uno de los miembros del coro cuando le contaron la historia de los 6 millones. “Sólo las personas que sufrieron se entienden entre si”.
Este notable evento, organizado por una ONG israelí emociona hasta el tuétano, ni hablar. A la vez, no hace más que resaltar lo alejadas y disociadas que están ambas sociedades. Muchos de los 13 chicos palestinos, por ejemplo, nunca habían visto un civil israelí. Otros como Salameh, de 13 años, admirados por el make up de las “bobes” israelíes, manifestaron: “de donde venimos los viejos son distintos”.
Entre los gerontes no faltó quienes se ofuscaron cuando el presentador develó la procedencia del coro “Cuerdas de Libertad”. Ellos, que labraron con sus propias manos el árido camino del sueño sionista no olvidan que Jenin, en el año 2002, fue escenario de uno de los más sangrientos enfrentamientos entre el ejército de defensa israelí y las milicias palestinas, donde 23 soladados israelíes murieron. Sin embargo cuando el director del coro explicó en perfecto hebreo que la primer canción de la velada sería la vieja tonada árabe “cantamos por la paz”, el grupo de ancianos respondió con un cerrado aplauso.
Sobre el final, niños palestinos y ancianos sobrevivientes se sacaron fotos juntos, rieron y charlaron sobre lo bello de las canciones entonadas. Media hora después Wafa los llevó de regreso a Jenin.
1 comentario
Una breve actualización: acabo de leer la información de que la autoridad local palestina en la ciudad de Jenin ha prohibido toda presentación de coro tras su visita y presentación en Israel. Repudiable.
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