FERIADO DEL 24 DE MARZO: ¿PARA REGOCIJO DE VIDELA?

Pienso que se le pasará a Videla por la cabeza este 24 de marzo feriado mientras sus ojos sucios miran las paredes con manchas de humedad de su celda con televisorcito en la Unidad 34 del Instituto Penal de Campo de Mayo. Tal vez alterne tres sentimientos: el arrepentimiento cristiano; el pragmático por una vida, que mal que mal, lo llevó al ostracismo, al odio popular, y a la reclusión; y la autojustificación a lo revista Cabildo. Lo peor sería, y es una posibilidad cierta, que hoy se regocije con este feriado.
A mi entender – y sé que no es una opinión que despierta grandes simpatías – la dictadura militar (no digo el proceso porque sería asumir como propia una categoría de los genocidas) gana, se anota un poroto, cada vez que de alguna u otra manera se confirma y reconfirma el arrastre de sus consecuencias psico-sociales. Más concreto: mientras dure el estrés pos traumático ella sigue respirando. A los miles de argentinos torturados y asesinados (tampoco digo desaparecidos porque sería también, creo, asumir otra de sus categorías) no les hubiera copado en lo más mínimo que sus muertes traumen por décadas a la sociedad y sean utilizadas como eterno retorno al recuerdo de la mazmorra. Porque si en algo creían era en mañanas, en adelantes, luminosos y no de rivotril. Porque eran tesón de camino y no lamento de cansados. Porque, como diría Gramsci, eran voluntad del optimismo.
Por otra parte, la hoguera de una generación fue el medio para un fin que comparten muchos de los que ahora se llenan la boca hablando del pasado y del ejemplo de los compañeros. Ahora que la inseguridad es primera plana de todo, deberíamos ser concientes, que cada pibe chorro lleva tatuado el destino de pobreza y resentimiento que le grabó la dictadura. En cada cola que hubo en algún consulado para rajar de un país con rumbo difuso y atravesado por una asquerosa fractura social hacia una Europa con estado de bienestar y con una homogeneidad social aceptable, también está el estigma de la dictadura. Y así los ejemplos van hasta el infinito. La dictadura dio un primer paso brutal que siguió la democracia. Cuando el ultra kirchnerista Parrilli privatizó YPF dejando al país sin recursos energéticos y a Tartagal y a Cutral Có convalecientes, también debería haber sonado triunfal alguna marchita milica. Ejemplos de hipocresía, esquizofrenia, y perversidad sobran. ¿Se entiende no?
Cuando estén presos del primero al último de los militares que hayan cometido crímenes de lesa humanidad, me imagino que los muertos van a estar satisfechos, pero hasta ahí nomás, porque, apuntando a los culpables de que su país sea el reverso nefasto de lo que ellos soñaron, nos van a reclamar que pongamos manos a la obra, que construyamos un país digno, que es un país igualitario y próspero. Y eso, como repetía Jauretche, solo lo pueden lograr los pueblos alegres, no los traumados.
3 comentarios
Pero Eneas, si el “estrés pos traumático” es condición sine qua non para la memoria, bienvenido sea.
La única manera en que podremos tratar a la dictadura como proceso histórico, en lugar de categoría psicológica, es que cada uno de los guapos de la picana vea manchas de humedad y televisorcitos en una cárcel.
Mientras algunos estén sueltos, mejor que nos duelan, que nos molesten, que nos torturen (psicológicamente, ahora). A ver si todavía nos resulta cómodo, y nos acostumbramos a su libertad.
¿Pero la memoria es siempre necesaria para reconstruir o construir un país? Alemania consiguió su Wirtschaftwunder (milagro económico) precisamente negando el enorme bagaje que le tocaba. Francia se piensa víctima y no victimario. Israel tiene ratos de autorevisión histórica, después de una construcción que exaltaba lo propio en negación del otro.
La Argentina es el país del eterno retorno (no digo que esté mal en esto, pero es así).
Cito a Monteagudo: “sin la historia , que es la escuela común del genero humano, los hombres andarían desnudos de experiencia y usando solo de las adquisiciones de la época en que viven, andarían inciertos, de errores en errores”.
saludos.
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