LA MAFIA DEL POCHOCLO

¿Quién no se sintió indignado alguna vez yendo a ver su película favorita al cine, y en el fútil intento de seguir los estándares que dicta el correcto visionado yankee, fue hasta el Candy Bar y se encontró con los exorbitantes precios del pochoclo?
Es cierto, nadie nos obliga a consumir nada, pero es que el pochoclo se ha convertido de un tiempo a esta parte en la combinación perfecta y casi necesaria para llevar adelante el plan de ver una peli.
¿Cómo puede ser que nuestra alimentación dentro de la sala, en base a este producto sin dudas “inflacionario”, cueste lo mismo que “la-película-en-sí”? Un disparate.Veamos: haciendo un cálculo rápido, podríamos decir que los Cines siguen en pie, en gran medida, gracias al formidable negocio del pochoclo. Y no es exagerado.
Se trata de un monopolio degenerado, y un negocio que deja dividendos más poderosos que el de la droga, la prostitución, el juego, y sin dudas, que la misma Industria Cinematográfica (al menos en nuestro país).
Investigando, llegué al dato nuclear de este informe: ¿Saben cuánto cuesta la tonelada, sí, la TONELADA de maíz, materia prima del ponderado Pop Corn? $365 pesos argentinos (unos U$S 105 dólares americanos).
Suponiendo que para la bolsa más grande de pochocho utilicemos unos 200 gramos de maíz, el precio de la materia prima para la elaboración sería de $0.08 pesos aproximadamente, sumando un gasto extra en azúcar, gasto del uso de la maquinaria, fuerza de trabajo y el costo de la bolsa contenedora, llegaríamos con esfuerzo a $0,50 de costo (unos U$S 0,15 centavos de dólar).
¡Cincuenta Centavos!
En los cines Cinemark la bolsa más grande de pochoclo se comercializa a un valor de $8, el combo con Coca Cola $14, es decir que las ganacias se multiplican al menos al 1600%.
Good business, ¿no?
De por sí, ir alcine es caro…entonces, desde nuestro lugar de consumidores y víctimas de esta mafia sin precedentes, exigimos urgente legislación para limitar el precio del pochoclo, retenciones para el pochoclo, ¡algo Señores Gobernantes!…si está de acuerdo, firme el petitorio aquí.
Lita de Lázzari
3 comentarios
jajajaj! grande Lita siempre junto al pueblo
Además de ello, no existe nada más indignante que sentarse en la butaca colorada del cine y sentir que aquel que a tu lado se encuentra, con sus maxilares inferiores, haciéndolos chocar con los superiores, descuaja ese maíz inflado generando una especie de sonido de fondo que no permite que podamos captar lo que se dice o, incluso, sacándonos del ámbito y espacio que justamente, lo que contenido en esa pantalla pretende generar en nosotros.
No se a ustedes, pero aborresco la gente que come en el cine.
Vos te quejas y despotricas contra el mercado del pochoclo , porque a vos no se te ocurrio ó , no te dedicas a ese comercio , si fueses una productora de pochoclo envasado , obviamente , no estarias buscando legislaciones regulatorias para ese articulo , sino , viendo como tratar de llenarte los bolsillos , a costa de comercializar pochoclo .
Antes de criticar , o buscar problemas mayores en temas , menores , hay que pensar .
No estoy a favor de los precios que cobran las grandes cadenas de cine por un paquete de pochoclo , pero hay que saber tambien , que de existir una regulacion , tambien entra en la bolsa , el pobre pocholclero que vemos en esquinas o calecitas , para darle el plato de comida dia a dia a sus hijos.
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